Definí un canal para cada necesidad

Los avisos generales, los reclamos y las urgencias no requieren el mismo circuito. Explicar qué canal usar en cada caso reduce mensajes duplicados y acelera las respuestas.

Segmentá los comunicados

No todos necesitan recibir todo. Separar propietarios, inquilinos, portería o unidades afectadas evita ruido y hace que cada aviso resulte relevante.

Dale seguimiento a los reclamos

Un reclamo debería tener fecha, estado y responsable. La persona que lo inició necesita saber que fue recibido y cuándo cambia su situación, aunque todavía no esté resuelto.

Creá un historial consultable

Los documentos y avisos importantes deben quedar disponibles en un lugar estable. Así, las personas nuevas pueden acceder al contexto y la administración no necesita reenviar la misma información.